EL DOLOR
El presupuesto se hace a ojo, sin contar la materia prima.
El menú se cierra con el cliente y hay que contárselo aparte a cocina.
Lo que se habló con el cliente está en la cabeza de uno.
UN CUADERNO, UN WHATSAPP Y UNA LLAMADA
EL DOLOR
El presupuesto se hace a ojo, sin contar la materia prima.
El menú se cierra con el cliente y hay que contárselo aparte a cocina.
Lo que se habló con el cliente está en la cabeza de uno.
UN CUADERNO, UN WHATSAPP Y UNA LLAMADA